Los delegados de los sindicatos CCOO, CSI-F, UGT e Intersindical Canaria, con representación en Correos y Telégrafos, han realizado en el día de hoy viernes un encierro indefinido en el despacho del director territorial, en la avenida Primero de Mayo de Gran Canaria, por "el constante deterioro del Servicio Postal Universal y ante la situación insostenible que tienen que soportar los trabajadores y trabajadoras".
En una nota de prensa, la plataforma sindical resume justifica este encierro por "los abusos que de manera sistemática comete la Dirección Territorial, actuando de manera arbitraria y vulnerando reiteradamente lo recogido en el Convenio del personal laboral y en el Estatuto del personal funcionario".
Según las organizaciones sindicales, "la Dirección, haciendo una interpretación libre y unilateral de los reseñados acuerdos, descuenta días de permisos reglamentarios ilegalmente, adjudica puestos vacantes sin respetar los principios de igualdad, mérito y capacidad, usa una doble vara de medir a la hora de imponer sanciones, cambios de las condiciones de trabajo sin seguir los cauces reglamentarios, etcétera".
Igualmente, los delegados sindicales denuncian "el acoso laboral y la continuada presión psicológica que se ejerce sobre el personal sin que por parte de los responsables se tomen cartas en el asunto para terminar con esta lacra", así como "la persecución que se ejerce sobre las personas que están de baja por enfermedad o accidente, que se ha convertido en una autentica cacería humana violando el principio constitucional del derecho a la salud".
Además, la plataforma explica el encierro porque la Dirección Territorial "vulnera la libertad sindical amenazando veladamente al personal para que no acuda a los sindicatos, intentando con ello sembrar el miedo entre los trabajadores y trabajadoras". "La osadía ha llegado a tal extremo que se han impedido la entrada, en varias ocasiones, de los delegados y delegadas al centro de trabajo aduciendo supuestas medidas de seguridad", añade.
Los sindicatos aseguran que, a pesar de su voluntad de buscar soluciones, el director territorial, "en lugar de tender puentes de diálogo, cauces de negociación y entendimiento, ha tenido una actitud de desprecio y ninguneo" como ha ocurrido con la reunión que le han solicitado formalmente desde mediados de febrero, respondiendo que "no podrá ser hasta el 31 de marzo, es decir, mes y medio después de la solicitud".